En el techo del mundo
Semana
«La situación no podía ser peor. Sola y agotada después de un extenuante y largo recorrido, Ana María Giraldo logró llegar a los 8.200 metros de altura del último campamento de la arista norte del monte Everest. Y aunque en apariencia sólo le faltaban pocos metros para conquistar la cima de la Diosa del cielo, como llaman los nepaleses la cumbre más alta del mundo, una avería técnica estuvo a punto de hacerla desistir: el regulador de oxígeno dejó de funcionar y en esas circunstancias es muy posible desvanecerse…»
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